El principio del fin para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

El principio del fin para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Después de todo, los gobiernos de América no parecen estar tan interesados en los derechos humanos.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se encuentra en una grave crisis económica que podría limitar sus funciones a partir de este año. Los estados americanos y del Caribe han decidido no hacerse cargo de su propio sistema de derechos humanos que de no reunir los fondos necesarios podría limitar sus funciones.

La CIDH necesita cerca de 10 millones de dólares anuales para operar. De ellos, 4.5 millones vienen del fondo de la Organización de Estados Americanos (OEA) que le otorga el 6% de su presupuesto conformado por donaciones de los países miembros. El resto del dinero proviene de donaciones voluntarias de los estados miembros, donaciones de los observadores (casi todos europeos) y becas de universidades y agencias.

Hasta ahora, los principales contribuyentes eran Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Noruega, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Suiza, pero con la crisis actual de refugiados las prioridades han cambiado principalmente para los países europeos, quienes han decidido enfocar el dinero a sus propios países o a África y Oriente Medio.

Los motivos de la crisis financiera de la CIDH apuntan a una vendetta política por parte de los gobiernos de los estados miembros, por ejemplo, Luis Alfonso Alba de Góngora, diplomático mexicano, señaló para CNN que en un informe la comisión declaró que en México se vive una grave crisis de derechos humanos. Acto seguido, el gobierno mexicano no hizo ninguna donación para el 2015 y el 2016.Los gobiernos de los estados de la región no están obligados a hacer aportaciones.

Si la situación financiera no mejora, el 31 de julio tendrán que despedir al 40% del personal, como cualquier empresa privada lo haría.

La CIDH tiene la misión de salvaguardar los derechos humanos, los cuales tenemos todas las personas. En teoría, los estados deben asegurarlos, sin embargo, no siempre es así. Cuando un estado a través de los funcionarios públicos no hace nada por asegurarlos (omisión) o son ellos mismos quienes los afectan (acción), es una violación a los derechos más básicos. Los organismos como la CIDH existen para evitar los abusos de autoridad y tener mecanismos para vivir en sociedades donde se cumplan las normas mínimas de convivencia entre gobiernos y gobernados.

El presidente de la Comisión aseguró que la CIDH no sigue ninguna ideología en particular de la diversidad que existe en el continente:

La Comisión critica las violaciones en todos los países del continente. Hemos insistido en el cierre de Guantánamo, criticamos a los Estados Unidos; hemos lanzado un informe duro sobre Canadá, sobre la situación de las niñas y mujeres desaparecidas indígenas; publicamos informes sobre México, sobre Venezuela, sobre Argentina, sobre Brasil, sobre Chile, sobre los países de izquierda, de derecha, del centro, no sé cual, yo consigo definir la ideología a no ser el respeto pleno por los derechos humanos, si esa es una ideología somos culpables porque creemos en esta ideología.

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