La Comisión Europea acaba de complicar la vida a Netflix y compañía

La Comisión Europea acaba de complicar la vida a Netflix y compañía

La nueva propuesta de la Comisión Europea es obligar a Netflix y compañía a mantener un 20% de su catalogo de producción europea sin importar la calidad.

Tal como se venía anunciado, la Comisión Europea ha propuesto una actualización de la normativa sobre el sector audiovisual y para las plataformas en línea, con la que se pretende dar un nuevo enfoque regulatoria en materia de protección de menores, la promoción de contenido producido en la Unión Europea y luchar contra la incitación al odio que en ocasiones se dan en este tipo de plataformas.

En este sentido, la Comisión propone hacer responsables a las plataformas de contenido de vigilar y proteger a los menores de contenidos nocivos, como pornografía o violencia, así como incluir nuevas medidas para proteger a cualquier usuario de dichas plataformas de contenidos incitando al hoy. Para hacerlo, la Comisión propone instrumentos para que los usuarios notifiquen y marquen contenidos, sistemas de verificación de la edad y de control parental.

No obstante, y de cara a lanzar la regulación definitiva, la Comisión Europea busca hablar con todas las plataformas para buscar entre todos una forma estandarizada de reporting de contenidos y para la elaboración de un código de conducta general que posteriormente podrá ser especificado por los reguladores audiovisuales locales de los países miembros.

Problema para la elección de contenidos por los servicios

La idea es aplicar cuotas al contenido sin importar la calidad del mismo: 20% europeo
Quizás el apartado más polémico es con el que la Comisión Europea quiere fomentar el contenido producido dentro de la Unión Europea, pero al igual con los sistema tradicionales, quiere hacerlo a base de regulación obligando a los proveedores de contenidos a la carta en streaming a que en sus catálogo haya al menos una participación del 20% de contenidos europeos

Por si esto fuera poco, la propuesta también aclara que los Estados miembros pueden pedir a los servicios de streaming disponibles en cada país que contribuyan financieramente a creación de obras europeas. De momento no está claro en qué formas y medios se va llevar acabo esta obligación, pero desde luego obligar a base de regulación no es la mejor forma de hacer aflorar el talento del contenido europeo, pues al final puede resultar en mediocridad a mitad de precio para cumplir las cuotas.

De cara a romper barreras, la Comisión propone nueva legislación destinada a garantizar que los consumidores no resulten discriminados en lo que concierne al acceso a los precios, a las ventas o las condiciones de pago en función de país, pero sí que mantendrá el sistema de licencia de contenidos (el hecho de que un servicio no pueda emitir contenido por hacer sido cedido con anterioridad a otro), que en la mayoría de la ocasiones actúa como geoblocking añadiendo barreras en vez de romperlas.

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